Una empresa británica, Bikers Lifestyle Ltd, ha sido multada con €11,900 (aproximadamente £10,194) por comercializar cascos de motocicleta que fallaron catastróficamente en las pruebas de seguridad requeridas por las regulaciones de la Agencia de Normas de Conductores y Vehículos (DVSA) en el Reino Unido.
La decisión fue tomada por el Tribunal de Magistrados de Willesden el 20 de enero de 2025, después de que la empresa fuera declarada culpable de siete infracciones distintas relacionadas con la venta de equipos de seguridad que no cumplían con los estándares legales.
Las pruebas realizadas por un laboratorio independiente especializado en equipos de motocicleta revelaron que tres de los cuatro cascos analizados no cumplían con los requisitos de seguridad. Uno de los modelos probados registró un resultado alarmante, indicando un 100% de riesgo de fatalidad en caso de colisión.
Además de los cascos defectuosos, Bikers Lifestyle Ltd también fue acusada de vender visores y protección ocular que no cumplían con los estándares de seguridad del Reino Unido.
Dada la gravedad de los hechos, las autoridades ordenaron a la empresa que retirara de inmediato los productos no conformes de su gama e iniciara un proceso de retirada para los cascos ya vendidos.
Bikers Lifestyle Ltd fue condenada a pagar las siguientes multas:
- €4,700 (aproximadamente £4,000) por infracciones relacionadas con los cascos (£1,000 por casco);
- €1,750 (£1,500) por infracciones relacionadas con la protección ocular (£500 por artículo);
- €2,350 (£2,000) de tarifa de compensación a la víctima;
- €3,200 (£2,694) en costos legales.
En total, las multas alcanzaron los €11,900. La líder de la investigación de la DVSA, Sadie Clarke, advirtió sobre el riesgo extremo que el equipo de protección de calidad inferior representa para los motociclistas:
– Los cascos y viseras de calidad inferior representan un riesgo real y significativo para cualquier motociclista que los utilice. Las pruebas realizadas en productos vendidos por Bikers Lifestyle Ltd demostraron que eran completamente incapaces de proporcionar la protección necesaria en caso de un accidente, y las consecuencias podrían ser catastróficas.
El caso refuerza la importancia de adquirir equipo de motocicleta únicamente de fabricantes y distribuidores certificados, asegurando que cumplan con los estándares de seguridad establecidos.